Reflexiones de las 8:47 October 6, 2008
Posted by aagmx in General.trackback
Déjame confesarte, me encantaba todo eso que te parecía nuevo, sorprenderte de vez en vez. Llevarte un poco de la mano. Eras inocente en cierta forma. Sabíamos que lo que hacíamos era y nos pertenecía solo a los dos. Tus besos tan tiernos, pero a la vez apasionados. Sentir mi cara contra la tuya. Y después el calor, tu calor y mi calor juntos. Me encantaba y todavía me encanta pensar en tu voz. Suave muy suave, que dice lo que es preciso, nada más, nada menos. Te tomaba del pelo, te besaba los ojos y luego tú a mí. Como te disfrute tantas noches, tantas tardes. Lo mejor siempre fue despertar juntos, abrazados, siendo uno. Despertar. Y es que para mi la mejor parte era simplemente amarte, estar enamorado y darme. El juego previo, el despertar, tu voz tus manos, tus hombros, tu pecho, tus piernas, tu calor. Solo Dios sabe cuanto te quise. Solo Dios sabe cuanto te extraño. Solo Dios sabe que te perdí.




¿dónde estás, que ya te vas?