Posted by: aagmx | November 16, 2008

Termina otro Domingo en SD

El placer de poder conversar con un buen amigo, con un excelente amigo, tener la confianza para contarle en 30 minutos lo que te preocupa, lo que haces, lo que no te ha dejado dormir, como sientes que todas las experiencias no planeadas que se tienen día a día y que te cambian la vida te han marcado y hecho madurar aunque sea un poquito. El placer de sentirte escuchado al otro lado del mar, saber que cuentas con él. Este placer logra que  la distancia del tiempo y la geografía política por un instante se borren.

El gusto del otro amigo que te visita, por un par de horas, amigo al cual puedes escuchar y mostrarle un poco de tu mundo, del mundo que estas construyendo, en el que estás inmerso. Pero sobre todo el mejor momento es ese el de escucharlo y que él te escuche.  Entenderlo por que tu ya has estado ahí, dar consejos muy suaves, consciente de que nada es blanco o negro, que los juicios fuera de contexto convertidos en consejos pueden ser muy dañinos. Compartir buena música y buena comida, pero sobre todo una buena conversación.

Este ha sido un buen fin de semana,  de sorpresas y presencias gratas. Dos muy buenos amigos, de esos que valen la pena.


Responses

  1. Amigo, te envío igualmente un abrazo como el gran Mar Océano (azul y con olor a pescado, jaja). Deseo compartirte esto que encontré por ahí, deseando/no deseando que nos convirtamos en escritores-de-nuestro-propio-destino. Benja.

    “Si quieres ser escritor, primero pregúntate: “¿tengo algo qué decir? ¿Qué herida traigo?” Y si no traes herida… ¡los que no traen herida no escriben! Todo escritor habla por la herida. De algún modo la vida, la realidad, lo lastimó. Si no, no se proponen la tarea de recomponer esa realidad. Psss… está a toda madre, está muy bien instalado, ¿cuál es el problema?

    Pero cuando de pronto te atropella la vida, cuando traes una herida, ¡de muchos tipos! Porque además, ahora todo mundo pensará: ‘me tiene que abandonar un ser amado’. No, no, no, ¡espérate! De muchas maneras la vida te desacomoda y necesitas de las palabras, las ‘palabras mágicas’, para reacomodarte… Si no estás dispuesto al gran impudor… porque escribir es encuerarse y si no estás dispuesto a eso…

    Me acuerdo que me pasó una vez con una alumna talentosa en un taller de literatura que yo tenía, que llegó con una propuesta para una novela. Y le digo: es una propuesta excelente, pero tú eres una señora y las señoras no cuentan estas historias. Entonces pregúntate: ¿quieres ser escritora o quieres ser señora? Porque las dos cosas no se pueden. Entonces, si estás dispuesta a la indecencia de encuerarte, nos vemos la semana que entra. Y llegó la semana siguiente y me dijo ‘¡Ya! Ya hablé con mi familia, y les dije que voy a perder toda compostura’.” – Germán Dehesa, en entrevista con Susana Garduño, en “Club de Lectores” http://www.clublectores.com/entrevistas/index.htm


Leave a response

Your response:

Categories